La idea de que la Tierra del pasado lejano tenía una atmósfera más densa que la de hoy parece estar equivocada. Una nueva y desconcertante investigación, basada en el análisis de burbujas atrapadas en rocas de hace 2.700 millones de años indica que la masa de aire de esa época a nivel del mar ejercía una presión de apenas la mitad que la ejercida por la atmósfera de hoy en día.
Se ha venido creyendo que la Tierra temprana tenía una atmósfera más densa que la actual porque, entre otras cosas, eso le habría permitido retener más calor y compensar la menor emisión de luz solar que, por lo que se sabe, era una de las características del Sol en los inicios de su existencia.
Por tanto, los resultados obtenidos por el equipo de Sanjoy Som y Roger Buick, de la Universidad de Washington en la ciudad estadounidense de Seattle, hacen necesario replantearse qué clima tenía la Tierra en aquella época, qué clase de biología existía en ella, así como qué gases había en esa atmósfera y en qué proporciones.
Se ha venido creyendo que la Tierra temprana tenía una atmósfera más densa que la actual porque, entre otras cosas, eso le habría permitido retener más calor y compensar la menor emisión de luz solar que, por lo que se sabe, era una de las características del Sol en los inicios de su existencia.
Por tanto, los resultados obtenidos por el equipo de Sanjoy Som y Roger Buick, de la Universidad de Washington en la ciudad estadounidense de Seattle, hacen necesario replantearse qué clima tenía la Tierra en aquella época, qué clase de biología existía en ella, así como qué gases había en esa atmósfera y en qué proporciones.